miércoles, 24 de febrero de 2016

"Ser madre también es una cuestión de hombres"...

Asimismo como las mujeres son cada vez más conscientes y se han sensibilizado con todas las dimensiones (dimensión biológica, psicológica, afectiva, espiritual, social, etc.) que comprende todo el proceso de la maternidad y de dar a luz y cuidar y criar a una hija o hijo, exigiendo su derecho a parir (¡Devuélveme mi parto!) o reclamando su derecho a amamantar a sus bebés (¡Somos mujeres, somos mamíferas: yo amamanto a mi bebé!), del mismo modo existe hoy un grupo de hombres que también quieren sumergirse en todo el universo afectivo y emocional que supone la experiencia de ser un padre responsable, y reclaman también su derecho a cuidar de sus bebés, a cambiarles los pañales, a bañarlos, alimentarlos, etc., para disfrutar y gozar de este vínculo afectivo tan esencial e importante dentro de las relaciones humanas. La Asociación de Hombres para la Igualdad de Género (Ashige), es un ejemplo de hombres españoles profundamente comprometidos con la investigación, la formación, la promoción de la corresponsabilidad y la paternidad responsable, así como también en la reflexión y la búsqueda de alternativas y formulación de nuevas propuestas de asumir y ejercer la masculinidad y la condición de ser hombres, para lograr relaciones humanas más humanitarias. En Latinoamérica, hay experiencias también muy significativas de este tipo como los talleres y el Programa Regional de Masculinidad del CID-CHR, de Managua, Nicaragua. En Venezuela, se está comenzando con este tipo de iniciativas que promueven la Paternidad Responsable, y también se puede observar como las nuevas generaciones de padres, están más involucrados en los cuidados y la crianza de sus hijos e hijas. 


jueves, 24 de diciembre de 2015

Crianza con Apego: Nacemos programados para buscar cariño

"Actualmente, los avances en el campo de la neurociencia ofrecen la posibilidad de comprender la naturaleza biológica del apego. En los mamíferos, ésta tiene una base neuroquímica que se activa mediante el olor y el contacto; no es gratuito que, desde hace ya tiempo, los hospitales hayan dejado de separar a la madre y el bebé después del nacimiento. Esta práctica, el contacto piel con piel, inmediatamente después del parto, facilita que madre y bebé se enlacen en un mar de hormonas y endorfinas, entre las que se encuentran sustancias como la oxitocina, que se genera en respuesta al contacto y actúa sobre los centros cerebrales del placer para crear el deseo de estar con el bebé, cuidarle y protegerle.
Es aquí donde entra en juego la epigenética en el desarrollo emocional. Las distorsiones emocionales que reciben nuestros hijos desde su nacimiento pueden influir en el tipo de adulto en el que se van a convertir. Casi nadie cuestiona ya la importancia que tienen nuestros cuidados en el desarrollo emocional de los hijos, y la ciencia nos dice que, como otros animales, nacemos programados para buscar el cariño de nuestras madres. La etología y la psicología postulan que la función primordial de esta conducta es establecer un vinculo emocional y afectivo que asegure la supervivencia y el equilibrio emocional del recién nacido."

Eduard Punset  

miércoles, 2 de diciembre de 2015

"Por favor, dibújame un seno"



..."La supervivencia de la especie humana a lo largo de milenios está indisociablemente ligada al hecho de que las madres alimentaban a los bebés; por tanto, tenían suficiente leche. Disponían de los órganos y funcionaban. Esto sigue siendo biológicamente cierto a principios del siglo XXI; todas las mujeres tienen pecho 'en estado de funcionamiento', pero han perdido las instrucciones de uso."
                                                                                                       
                                                                                                     Dra. Marie Thirion 

domingo, 29 de noviembre de 2015

"Mare de Déu de la Llet" (1520)

Virgen de la Leche: Madre de Dios

Además de la diosa creadora del hombre, Ninhursag o “Mammu” (madre, mamá), también en la religión sumeria se habla de otras diosas madres, más antiguas aún, como la diosa Antu, madre de An (el firmamento y paraíso), rey de los dioses, la diosa Ki (la tierra), madre del dios Enlil o la diosa Nammu: Diosa inicial del mundo, existía desde el inicio. Diosa de las profundidades marinas. Ella creó el cielo y la tierra (BOU, Julio. (2001). La religión sumeria)

http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/religionesantiguas_proximo_oriente1.htm

Imagen tomada de: www.mnac.es

martes, 27 de octubre de 2015

La Madre

El Arquetipo de la Madre


Madre
Madre
Su estación es el verano, su fase lunar la luna llena. La semilla florece, da fruto y madura gracias al calor del sol y a los nutrientes de la tierra.
El Arquetipo de la Madre nos remite a la Gran Madre mitológica, a la Madre Tierra, fuente de vida, útero creador, con capacidad de creación y de destrucción.
Su fase del ciclo menstrual es la ovulación: fase expresiva, amorosa y fértil en todos sus aspectos. Es sensual y encuentra el placer en la unión. Sabe cuidar y cuidarse y marcar límites.
Es Deméter, Diosa griega del cultivo de la tierra, portadora de las estaciones, la madre devota y nutridora, protectora de sus hijos.
Es Yemaya, Diosa yoruba, Madre de las aguas saladas, Madre sin hijos de carne y hueso, poderosa patrona de las mujeres, en especial de las mujeres embarazadas.
Es Afrodita, Diosa del amor, la belleza y la sexualidad. Desea conocer y ser conocida, impulsa lo creativo y lo procreativo, se implica intensamente y apasionadamente.
Es Kuan Yin, Diosa asiática de la compasión, su nombre quiere decir “la que escucha al sonido del sufrimiento del mundo”, personificación de la Madre Divina, sanadora y sostenedora de todas las cosas.
Su rito de paso es el parto, el viaje iniciático de la madre que da a luz y el bebé que sale al mundo.
El arquetipo de  la Madre no se limita por supuesto a la concepción de hijos biológicos sino que abarca todo el desarrollo de procesos creativos y toda época de exteriorización.
Nos invita a cultivar nuestra Madre interior y a integrar, en nuestro seno, a la Madre Luminosa y a la Madre Oscura pudiendo así aceptar a la madre real, la humana.

Texto: Sophia Style

martes, 29 de septiembre de 2015

Gran Diosa Maya: Ixchel

Gran Diosa Maya: Ixchel
Diosa de la luna, el parto, la procreación y la medicina a cuyo gran santuario en Cozumel acudían peregrinaciones de muchos sitios de la región maya. Como diosa de la medicina se le hacía una fiesta en el mes Zip, en la que los médicos y hechiceros llevaban sus remedios en envoltorios. Como diosa lunar y patrona de los partos estaba relacionada con el agua y vinculada con la Tierra, como gran madre.

Imagen: Julia Larotonda -Juliaro
http://palomailustrada.blogspot.com/2013/05/ixchel-grande-diosa-maya.html?spref=fb

Somos Energía Vital y Sagrada

Con cada persona que forma parte de nuestra Vida
establecemos un acuerdo de Alma...
Esto significa que mucho tiempo atrás, en el Reino de las Almas,
prometimos tener un encuentro especial...
Compartir la Vida, modelar la experiencia, completar otra Alma,
al unirnos con ella en esta Vida terrenal...
Los acuerdos entre las Almas son compromisos
para el crecimiento del Alma en conjunción con otra...
De ésta manera, emprendemos el viaje hacia un
estado de Consciencia y apertura total que los místicos
denominan, Iluminación...
Estos compromisos son el motivo por el cuál en ocasiones,
sentimos una extraña conexión con otra persona,
otras veces no entendemos que álguien con carácter
difícil forme parte de nuestra vida. O nos preguntamos simplemente por qué recorremos la vida junto a alguien, como si existiera un acuerdo tácito, que a su vez puede terminarse abruptamente.
Como miembros de ésta comunidad de Almas
reunidas en la Vida sobre la Tierra, hemos acordado
no sólo recordar a los demás sobre el estado puro original,
sino también realizar todo lo posible dentro de la
existencia humana, infinitamente cambiante,
con el fin de asegurar el crecimiento de nuestra
propia Alma y las de los demás.
Algunas personas vienen al mundo para ser
bellas y fuertes, otras para ser complicadas o raras,
algunas para morir jóvenes y enseñarnos a través
de la desolación de tan terrible pérdida, otras,
para vivir muchos años e instruirnos mediante
su Sabiduría.
Sin embargo, no importa cuál sea nuestro rol.
Todos formamos parte de éste gran Destino Espiritual
que principalmente consiste en Recordar nuestra
Esencia Eterna y dirigir nuestros actos hacia
la Unión final.
Es así que a cada persona que conocemos, en situaciones
buenas o terribles, breves o duraderas y cada relación
de la que formamos parte representan una pequeña
Escena en el Eterno conjunto humano, cuyo fin,
es el Desarrollo del Alma.
Al advertir ésto, uno podrá asombrarse y comprender
que cada persona presente en nuestra Vida
tiene un importante Propósito.
El de entrar en contacto con Nuestra Alma y hacerla Crecer...
Que cada relación existe para agudizar la Consciencia
de nuestra Alma.
Así, ya nadie nos resulta extraño, ninguna relación
puede verse como un error o un fracaso.
A la Luz del Espíritu, comprendemos que estamos
cumpliendo nuestro rol, en miras a la realización
de un Plan Perfecto y Eterno.
Autor Desconocido